Estos serán los primeros escritos, en este caso cuentos, provenientes del pueblo Huo̧ttö̧ja̧ (Piaroa), pues el autor, quien se crio en comunidad con su gente y por lo tanto su lengua materna es la originaria, anuncia que pronto su producción literaria será en tres idiomas: castellano (como la actual), Huo̧ttö̧ja̧ (Piaroa) e inglés.
Busca por este medio hacer conocer la cosmovisión de este milenario pueblo del Amazonas de Venezuela; su cultura, mitos y leyendas saldrán de la producción del autor, quien se convierte en un doble actor de primera línea, al ser el comunicador autorizado de una cultura milenaria y que hoy aún se conserva en el concierto de los demás pueblo.
Sus cuentos, como los presentes, contienen y reflejan la cultura de un pueblo milenario que aún la conserva. Los conocimientos milenarios, leyendas y cosmovisión que se han transmitido de forma oral, aquí tienen salida en forma escrita. Tratan valores que todas las culturas, a través de la Historia de la humanidad, han transmitido a sus descendientes: respeto y solidaridad con sus familiares y semejantes, conservación del medio natural que los rodea, obediencia a las leyes instituidas de la comunidad y otros que constituyen la esencia y la sabiduría de un pueblo.
Los cuentos tratan asuntos que “Según los ancianos de este pueblo, existió en la época cuando en la tierra sucedían fenómenos extraordinarios; eventos fuera de la realidad para la comprensión humana”. Tratan por lo tanto asuntos filosóficos que siempre han preocupado a la humanidad, como el tema de la inmortalidad.
Por último, hay cuentos que son tradicionales en los pueblos arawakos, lo que significa que desde siempre han existido y mantenido comunicación entre todos los pueblos originarios del actual Estado Amazonas de Venezuela.